“Acuerdo prenupcial” judío aplican en Uruguay

16/May/2014

Aurora, por Isac Gliksberg - Montevideo

“Acuerdo prenupcial” judío aplican en Uruguay

Aurora, por Isac Gliksberg – Montevideo
“Hay quienes usan el divorcio como elemento negociador”
Entrevistamos al joven Gran Rabino de la Comunidad Israelita del Uruguay (Kehilá), Ing. Ben Tzion Spitz, para conversar con él sobre el novedoso e innovador “Acuerdo prenupcial” que él propone a las parejas que se casen por religión judía, previo a la ceremonia.
La iniciativa partió de la Señora Sara Winkowsky, integrante de la Comisión Directiva de la Kehilá y que, tras la confección de varios borradores, fue aprobada por el Gran Rabino mencionado.
El Gran Rabino Spitz, nació en Estados Unidos, tiene 45 años de edad y estudió ingeniería en su país; posee un Master en Ingeniería Mecánica de la Universidad de Columbia, en Nueva York y estudió también en la “Yeshivá University” de Nueva York y en Yeshivot de Israel.
Nuestro diálogo transcurrió de la siguiente manera:
¿En qué consiste el Acuerdo Prenupcial?
Es un acuerdo previo al casamiento. Le pedimos a cada pareja que desea casarse aquí en la Kehilá, con nosotros, que previo al casamiento deben firmar un “Acuerdo prenupcial” que expresa que, en caso de divorcio por ley civil, también tienen que redactar un “guet”, un divorcio religioso judío según la Halajá.¿Cómo funciona? ¿Qué fuerza tiene?
Solo tiene fuerza en caso de divorcio civil. Si no hay divorcio, no tiene fuerza y no funciona.
¿Funcionará sólo para Uruguay?
Sólo para Uruguay.
¿Se ha aplicado este “guet” ya en algún caso?
Gracias a Dios, no. Hay parejas que ya casamos pero que, gracias a Dios, siguen casados felicísimos.
¿Hay otros países donde funciona este Acuerdo?
Por supuesto, en muchos lugares funciona este “Acuerdo prenupcial” pero, en Uruguay, nosotros somos los primeros, como institución que lo exige.
En muchas otras comunidades, se practica como una sugerencia, como algo que ofrecen pero hay rabinos que particularmente no casan a nadie sin el “Acuerdo prenupcial” y nosotros somos los primeros, como institución, que lo exigimos en Uruguay.
¿Podría mencionar algún o algunos países donde ya funcione?
En EE.UU., Israel, algunos países de Europa, México y Argentina ya hay algunos rabinos que lo requieren.
¿Qué esperanza de futuro se tiene con este “Acuerdo”?
La esperanza es que este “Acuerdo” solucione un problema grave que está aumentando y es que hay parejas que deciden divorciarse y en muchos casos consiguen un divorcio civil pero una de las partes, sobretodo el varón, por razones económicas, muchas veces, no desean otorgar el “guet”. Eso, según la Halajá, determina que no se podrán casar nuevamente bajo la “jupá”.
Seguirán casados mientras no haya “guet”.
Cuando no existe el “Acuerdo” firmado previamente, hay quienes usan el divorcio como elemento negociador.
Con este “Acuerdo” ¿ya se han evitado estos hechos?
Efectivamente. Exactamente. Es una solución que se practica desde hace años en muchas comunidades. La innovación en Uruguay es que funcionará para todas las parejas, sin excepción, que pretendan casarse por la Kehilá, es decir, con nosotros.
¿Funciona bien en el resto del mundo?
Sí. Hay estadísticas en EE.UU. que dicen que en el cien por ciento de los casos en que se divorcian, tenían un “Acuerdo prenupcial” y se realizó el “guet” sin problema alguno.
¿Todas las corrientes Rabínicas lo practican?
Por ahora no. El Consejo Rabínico de Estados Unidos, que es el grupo rabínico más grande de ese país, hace ya muchos años que apoya este esfuerzo y lo aplica. Ellos tienen mucha experiencia con este tema y muchísimos otros rabinos también.
¿Cómo es este documento?
Es un documento muy sencillo que, además de guardarse en la Kehilá, se registra en un libro especial.
¿A cuál de las dos partes de la pareja ayuda más?
En general, a las dos partes y, en particular, a la mujer que, se asegura que una vez que decidan divorciarse, recibirá el “guet” de su ex esposo.